domingo, 13 de julio de 2014

EN MANOS DE DIOS “EL AMOR ME LO EXPLICÒ TODO”


Llevo algún tiempo leyendo la vida de Juan Pablo segundo, seguramente en un intento de desenmarañarme y de tratar de acercarme al misterio de Dios a través de las experiencias y  de la cotidianidad de otros Santos y débiles hombres y mujeres que un día a las orillas de sus preocupaciones y afanes se dejaron seducir por la mirada inquieta del Señor.  Aquella llamada, en la cual el corazón se estremece, porque tal invitación lleva implícita una exigencia: “Tu debes amar más que los otros”. Han pasado algunos meses desde mi últimos post, y aunque a veces tengo el leve presentimiento de no regresar, un  suave impulso que se encuentra lejos de mis propias fuerzas me trae de nuevo a este rincón de mi alma; transformándose en un augurio o en un pequeño presentimiento que aun en los momentos de ausencia y de silencio Dios sigue teniendo el control.

Debo decir, que han sido meses sumamente difíciles cargados de aridez y de soledad, pero no en vano se dice que es allí donde podemos  conocer el rostro de nuestro Dios, de aquel que quiero hacer “MI DIOS Y MI TODO”  y en realidad, ese “Todo” que es Padre, Amigo, Hermano y Esposo con una caria de ternura, como una espina que duele pero que hace bien,  ha derrumbado de a pocos mi propio ser. De allí, que con frecuencia piense en las palabras dichas a Nicodemo: “Hay que nacer de nuevo”.  Con esto,  no tengo claridad en que me causa mas asombro, si en la gracia de Dios, que nos transforma aun en medio de nuestro pecado o la respuesta que surge de nuestro corazón al dejarnos encontrar por Él. En definitiva en la invitación del Señor: ¡Sígueme! Y la respuesta del ser humano ante tal propuesta hay un misterio de amor,  de allí las celebres palabras del Santo Juan Pablo segundo poco antes de ser elegido Papa: ¡El amor me lo explico todo, me lo resolvió todo! 



“Tu lo sabes todo, sabes que te amo”


Con esto y con todo,  la figura de Pedro resulta muy peculiar en mi vida. Es Pedro quien quiere servir al Señor,  pero es el Señor quien quiere servir a Pedro,  es Jesús quien lava sus píes, es  Jesús quien tiene preparado alimento en la orilla para él y sus discípulos después de a ver intentado pescar toda la noche.   Es en este momento, donde Pedro se da cuenta que Jesús no lo ama por lo que pueda “Hacer” “Tener” o “Servir”  si no que simplemente ¡Lo ama! Con todo lo es y lo que no es. Y ante tal amor,  y con la certeza de que Dios nos conoce solo puede decir: “Señor, tu lo sabes todo, tu sabes que te amo” Es innegable que tanto Juan Pablo segundo como Pedro hayan descubierto tan magnifica verdad, al igual que tantos hombres y mujeres que al experimentar tal amor no pueden hacer otra cosa mas que “dejar todo y seguirle”...Y hoy después de caminar tanto tiempo en la orilla, me he lanzado a los brazos de ese “amor” que se deja acoger por lo sencillos, por los pecadores, por los sedientos, por los hambrientos y orgullosos; un amor que al igual que las aguas del mar es insondable, misterioso pero que al mismo tiempo seduce y atrapa, ante el cual me hago pequeña para habitar en medio de su misterio, en el cual espero disolverme por completo, ahora y para siempre…


Ayer mientras visitaba a una familia quien muy gentilmente me permitió orar por ella y con ella,  recordé las palabras de Juan Pablo Segundo el día de su ordenación: ¡Ven creador todo poderoso, seré el suelo por el que otros caminen para que lleguen al hogar donde tu los diriges” fue inevitable, no dejarme contagiar por el momento sus lagrimas eran de alegría,  la alegría de quien se le ha anunciado buenas noticias en medio del dolor y  la enfermedad, y mis lagrimas eran de un gozo  infinito al poder descubrir a Dios en medio de su necesidad, y en el que Dios al mismo tiempo, me permita hacer participe del misterio de su amor al anunciarle a otros: ¡Que son simple y sencillamente amados! En aquel momento, solo pensé: ¡Quiero ser el suelo por el que  otros caminen! Y aunque se que tal vez pido mucho, no puedo entregar mi vida por otra causa, reconociendo que una día el Señor: “Llego hasta aquí, se detuvo a un paso de la nada muy cerca de nuestros ojos”.


El amor me lo explicò todo, el amor me lo resolvió todo
Por eso admiro el amor,  donde quiera que se encuentre

Si el amor es tan grande como sencillo, si el anhelo más simple se encuentra
En la nostalgia, entonces entiendo porque Dios quiere ser recibido por la gente
Sencilla,  por esos cuyos corazones son puros  y no encuentran palabras para
Expresar su amor.

Dios ha venido hasta aquí y se paro aun paso de la nada, muy cerca de nuestros ojos
Quizá la vida es una ola de sorpresas, una ola más alta que la muerte
¡No tengáis miedo jamás!




Poema que reza Karol  Wojtyla cuando es elegido Papa según
La película: “Karol, el hombre que se convirtió en Papa
 Fuentes utilizadas: Juan Pablo segundo, El hombre que vino de Polonia.  



jueves, 19 de junio de 2014

Volver a empezar



“Dios sana a los quebrantados de corazón, y venda sus heridas” Salm 147:3

Con frecuencia escucho a mujeres que han terminado su relación afectiva,  o  que simplemente se encuentran en medio de la tormenta  dando círculos, que las llevan a la misma pregunta: ¿Por qué?  Como si estuvieran en una especie de caminadora repasando los mismos recuerdos, los mismos errores. Y entonces, me cruzo con mujeres cansadas, agobiadas, tratando de sobrevivir al amor.  Y aunque reconozco, que esto hace  parte del proceso es indispensable que dejar de poner el corazón y la mente en lo que fue; ya que esto, nos impide ver y adaptarnos a las nuevas dinámicas y sobre todo a las nuevas oportunidades que la vida nos regala. Es más que normal que después de a ver amado tanto tiempo a una persona, todo nuestro mundo y nuestro ser gire  en torno de ese ser humano, por lo general lo convertimos en el todo de nuestros sentimientos y como si fuera poco anclamos nuestra vida a cada una de estas personas, en te caso nuestra pareja. De ahí, que nos sintamos inconformes, que nada sea suficiente, que nuestros cambios de ánimo sean tan inestables, acompañados de cierto aire de frustración (Malgenio y tristeza)

Pero antes de todo ello,  debemos Recordar que  al conocerlo ¡YA TENIMOS UNA VIDA! y que el compartir a su lado fue una hermosa etapa, pero que TU vida no está limitada por él para él y en función de él. Puedes respirar, caminar, amar y sobre todo SER FELIZ . La felicidad no puede estar encerrada en un ser humano ni determinada por el mismo; tú felicidad radica en ver lo aprendido, lo dejado en el camino, lo amado y lo nuevo por construir, no dejes que tus seres amados se pierdan de esa hermosa y radiante MUJER ni que el mundo pase por desapercibido la bella mujer que eres, tú amor no solo cabe en un solo hombre, este tiene espacio en todas las personas que están a tú lado, que te quieren y están contigo.

“Nadie puede volver atrás y empezar de nuevo, pero cualquiera puede empezar hoy y crear un nuevo final”  María Robinson.

Mujer ¿Cuál es final que deseas para esta relación? Saben, una de las ventajas que tiene el corazón es su capacidad de reconstruirse pero no lo hace solo. Durante todo este tiempo, Dios nos brinda la ayuda y el consuelo para continuar y reparar las heridas de nuestro corazón. No creas que “Un clavo saca otro clavo” en realidad deja un orificio muchas más grande, la felicidad no está en una persona, la felicidad está allí al lado tuyo casi desapercibida y silenciosa solo debes aprender hacer silencio, dejar que el agua de vida corra y limpie las heridas.

Quizás has pasado mucho tiempo en esta situación, como un dolor que no termina pero al igual que todo en esta vida “Todo pasa” nada permanece estático, la vida es dulce, es  terrible pero al fin y al cabo es vida solo debemos esperar que entre sus giros  Dios y ella nos sorprendan, y a lo mejor la única forma de hacerlo es volviendo a empezar.


“A veces cuando la vida no resulta como esperamos…Solo queda lanzarnos a los  brazos del Padre; despojarse de todo, y dejar que la vida colisione de tal forma que nos ponga en el lugar y con las personas correctas”

Catterine.

jueves, 13 de febrero de 2014

Jesús es mi todo


                               


Quiero iniciar esta entrada recordando que el largo peregrinaje espiritual no termina,  si no que por el contrario es un camino de conversión que se recorre día a día hasta  llevar nuestro ser efímero al encuentro eterno del Padre,  y que por lo tanto este solo es una parte del sendero.


No puedo negar la enorme felicidad que me acompaña por estos últimos meses.  Y quisiera empezar por contarte la alegría que me produce el estar con ella, su nombre es Laila de apenas dos años y aun no logro descifrar la profundidad de nuestras conversaciones; entre mis palabras y sus silencios descubro que no estoy sola...Y eso es suficiente. Desde aquel momento en que la encontré en el oratorio sabia que ella era un regalo del cielo, por lo tanto ella se ha convertido en  mi compañera de viaje, un viaje contemplativo de la propia vida, un grito interior hacia los afectos, las heridas, los recuerdos, las historias y las cicatrices  de quien se fue, lo que se es, y lo que se quiere ser.

Descubrir la voluntad de Dios ha sido una tarea que me invitado a agudizar mis sentidos espirituales, en realidad entre las noches oscuras y la madrugada el día se va aclarando en mi corazón y con ella la presencia segura de Cristo en aquel rincón  de mi alma que aunque desierta nunca se encuentra lo suficientemente sola, por el contrario el parece colmar mi soledad con la suya, mi sufrimiento con el de la cruz y allí en medio de tan sombrío panorama se revela de a pocos el milagro del amor del cual me ausente durante mucho tiempo... y es allí donde radica mi verdadera felicidad, o la felicidad de la cual hago alarde la de a ver encontrado el tesoro escondido en el campo. (Mte 13:44)

Desde entonces, la vida ha tomado otras tonalidades por no decir que en cada grito desgarrador del alma Dios siempre responde con su apacible voz componiendo y recomponiendo los techos de mi corazón, las puertas cerradas, las ventanas manchadas  y sacando todo lo viejo de ahí si inigualable profesión de carpintero. Llevándome entonces, a una conversión diaria  que aunque dolorosa, es una espina que transforma, y cuando esto pasa descubres dos cosas: la primera que estas naciendo de nuevo (Juan 3)  y la segunda que Cristo esta vivo, y que habita no en lo alto de los cielos sino en lo mas profundo de nosotros;  es allí donde El quiere hacer su morada.. Desde aquí, todo resulta tan efímero, tan  perecedero que el mundo ya no es un lugar atractivo aunque tenga que vivir entre esta contraposición entre mi carne y mi espíritu que se muere por llegar un día a casa, ya lo decía Pablo: "mientras vivamos en este cuerpo tendremos que vivir como desterrados..." (2 de Corintios 5:6)



Mi vida va tomado otras formas y aunque confieso que he renegado de cada paso que Dios me ha invitado a dar nunca he sido mas feliz de lo que soy ahora en medio de mis luchas que al final son las de El entre este ver y no ver he ir despojarse al final lo único que me queda es Cristo "solo basta una mirada del Señor para enamorarse de El en esta vida y en la eterna"...

Por otra parte, El trabajo en la corporación con los jóvenes ha traído a mi memoria la vida de San Juan Bosco, ellos se han convertido en mi consuelo y no puedo dejar pensar en cada uno de esos jóvenes y aunque esto hace eco desde hace mucho tiempo, guardo en el Señor los planes que El tenga para mi. 

Hemos sido llamados entre el dolor para ser esperanza, llamados entre el sufrimientos para ser consuelo, llamados entre la soledad para ser compañía, llamados entre la oscuridad para ser luz, llamados entre los vil y despreciable para ser hijos de Dios, llamados entre el mundo para dar a conocer a quien amo el pecado del mundo.

Finalmente no puedo quejarme lo he tenido todo y lo tengo todo...Jesús es mi todo, y todo lo tengo cuando lo tengo a El  aunque no tenga nada" Juan Eudes. 













sábado, 19 de octubre de 2013

Sube conmigo

Desde que empecé   a ascender nada me interesa con más fuerza que llegar a la cima. Sin embargo aun en lo más profundo del corazón nace una pregunta ¿Cómo llegue aquí? Y es inevitable observar la montaña  y no quedarse perpleja ante la cantidad obstáculos, aciertos, desaciertos, dudas, miserias, ante la falta de fe…Y aun así ¡Estoy aquí! O ¡Estamos aquí! Y digo “Estamos” por que El ha sido el primero en subir, el primero en creer, el primero en levantarse, el primero en “estar” aun cuando he querido detenerme, aun cuando la montaña y su aparente soledad me dice a gritos ¡Que no vale la pena! Pero entonces ¡Siempre esta El! Y mi corazón celebra la alegría de su presencia, de su fidelidad como cual Padre sale al encuentro de un hijo que con frecuencia se pierde: En su propia soberbia, en su orgullo, en su vanagloria, en su autosuficiencia, en sus afanes, en sus preocupaciones; encontrándome así, lejos del camino.  Y luego llega la desesperación y con la desesperación los fantasmas de la montaña que nuevamente seducen el corazón, aquello que aborrecías de tu ser parece ahora una propuesta seductora y es allí cuando sabes que ¡Estas perdido! Ante tal angustia una voz  hace eco en todo tu ser diciendo: “Sin mi vosotros no podéis hacer nada”. Lo cual me hace un ser frágil, sin agua, sin alimento, sin vida, siempre a la intemperie de mi propio pecado, de mi propia ceguera, que amenaza con matarme si acaso no me vuelvo a encontrar con  El.


Tantas veces he intentado en mis meritos encontrarle en medio de la montaña, pero es El ¡Siempre es El! Quien sale a mi encuentro. En ocasiones llega en silencio, en otras solo  nos detenemos para aprender  algo del camino que pase por alto, y en otras simplemente dialogamos como dos buenos amigos que se aman, que se conocen, que suben juntos, que quieren estar siempre juntos, que no tienen  miedo de desnudar el alma. Pensaba entonces, en Moisés a quien llamaba “amigo” y en un amigo solo se puede tener una confianza absoluta sin preguntas o reproches en quien te conoce y te sondea por completo, en quien ningún suspiro le es escondido, en quien no solo es amigo sino que es padre, novio, esposo, guía, luz  en medio de las tinieblas...Y la pregunta de ¿Cómo llegue aquí? Solo se puede responder de una forma y es por que El ha estado conmigo y me encanta su “estar” porque es lo que me permite volver, aun cuando no soy digna, aun cuando mi amor es mendigo…El esta, siempre esta y no precisamente en la cima que tanto anhelo, sino al lado de mis miserias, de mi pecado, de mis faltas, de mi sed, de mi angustia, de mi dolor, de mis dudas para decirme ¡No temas, yo estoy contigo! Y por eso le amo, y quiero, yo si quiero subir con El: “Si tu presencia no va conmigo no quiero ir a ninguna parte” quiero sentirte a mi lado ¡Te quiero a ti mi Cristo el día de mi muerte! ¡Quiero que seas lo último que vean mis ojos al morir y lo primero que vea cuando despierte de ella! En el ocaso de mi vida cuando no tenga nada más que ofrecerte y mis fuerzas fallen al subir la montaña  quiero estar contigo, por eso mi Dios: ¡Encuéntrame siempre! ¡Encuéntrame siempre  y sube conmigo!

martes, 17 de septiembre de 2013

FE

   
                                

Tengo miedo, sabes que es así. Que siempre he sido muy cobarde ante tus propuestas que aunque tentadoras siempre son radicales, que obligan a dejarlo todo, ha abandonarlo todo. Tengo miedo, y no me avergüenzo cuando lo digo, porque se que me conoces y me sondeas por completo y aun cuando quisiera lanzarme a tus brazos en total abandono,tengo miedo. Entonces ¿Donde esta mi fe? ¿Donde se encuentra la confianza que profeso? Que sale con tanta facilidad de mi boca, pero que niega rotundamente mi corazón. A lo mejor no estoy lejos de aquellos que estando contigo no te reconocieron, que aun necesitaban tocar tus llagas para creerte y no sabes el dolor que causa el saberte tan cerca y al mismo tiempo tan lejos, el saber que se te ama con tanta fuerza, y el saber que se duda, que se falla, que tal amor solo es un remedo, porque si te amara como mi corazón dice que lo hace seria menos cobarde, me lanzaría sin dudarlo aun cuando todo pareciere estar en mi contra.

Estoy aquí! Y no se como carajos llegue aquí. Pero no por mis méritos o por que mi fe sea de gran tamaño, sino por que has sido bueno. Porque  aun conociendo mi condición me has amado profundamente, sin condiciones o restricciones;  porque tu mi Dios has puesto la fe que me hace falta para creer, para caminar aun cuando  quisiera abandonarlo todo sigues ahí, constante y fiel ante mi humanidad frágil, que desespera, que tiene miedo, que siempre tiene miedo, por ello Señor hoy te pido que en medio de mi ceguera, de mis caminos sin salida, de mis mas oscuras noches aumenta mi fe.

sábado, 6 de julio de 2013

A los 20..



Han sido unos meses difíciles temí no regresar a este lugar que a sido testigo de confesiones profundas, de sueños, de amores, de letras que poco a poco se han ganado un lugar irreemplazable en mi vida, como todo aquello que llega a nuestra existencia para instalarse y que al no estar se extraña, se anhela, se busca, se ata a la vida misma. Es imposible  tratar retroceder algunos kilómetros cuando sabes con plena certeza que todo a tenido su tiempo, y que como todo en esta vida algunas  cosas caducan, mientras que otras por su parte permanecen o renacen entre el polvo, entre las cenizas como el ave fénix.

A lo mejor, es que a mi edad siento que e vivido mucho, que e tenido que nacer y morir muchas veces, ascender y descender la montaña de la vida con mas frecuencia de lo normal, así que llegas aprender algunas lecciones valiosas. Entre ellas que renunciar y dejar ir también hace parte del amor, que el amor de verdad duele, que es un conquista diaria y que el secreto del mismo esta en morir a nuestro ser para donarnos al otro,  que se puede disfrutar y compartir con el otro los silencios que en ocasiones dicen mas que mil palabras, que muchas palabras no dicen nada y que una acción lo cambia todo, que todo puede ser mucho, que a  veces basta con lo poco para ser felices, que ser feliz no es un acto magia es una decisión,  que las decisiones son semejantes a teoría del efecto mariposa , alguna mínima acción o decisión  puede generar el caos si esta no se toma con precaución, que las precauciones nos salvan del riesgo, pero que el riesgo se vale cuando es por una causa justa y sincera, que la sinceridad y la comunicación es la base de toda buena amistad,  que la amistad debe cultivarse todos los días,  que todos los días son una buena oportunidad para decir te quiero, que un te quiero no es suficiente cuando se ama, y que si se ama se entrega todo hasta la vida, que la vida solo se goza una vez, que lo gozado debe a ver sido sufrido, y lo sufrido nos ayuda  a madurar, que madurar no es cuestión de años es de golpes aprendidos, que aprender no te hace menos que el que sabe,  que el que sabe deber ser toda la vida un buen aprendiz,  que el aprendiz debe esforzarse si algún día quiere ser maestro, que ser maestro es una vocación, que la vocación genera dudas, que la dudas   siempre traen respuestas,  que las respuestas las trae el tiempo, que el tiempo es una medida, que las medidas no nos definen, que definirse lleva años, que los años pasan con afán, que el afán nos quita la paz,  que la paz se consigue reconciliándose consigo mismo y con los otros, que los otros son mi prójimo, y que mi prójimo es Dios y  que Dios lo es todo…Creo que a los 20 años se llega aprender algunas cosas importantes.
 

sábado, 8 de junio de 2013

LO UNICO QUE QUEDA




Hace unos días la música Católica se vestía de luto por el fallecimiento de Gustavo;un joven cantante quien entrego toda su vida y su talento para que Cristo fuese conocido.  Algunas publicaciones en “Facebook”me permitieron dar con el perfil y la cuenta principal de este hermano que hoy se encuentra en la presencia de Dios. Como era de esperarse su “muro” estaba lleno de mensajes cargados de nostalgia, tristeza, de amistad,  de agradecimiento, de promesas y canciones que se quedaron sin cumplir y sin escribir.  Después de las muchas suplicas y oraciones de sus amigos y familiares Gustavo se había marchado de esta tierra, dejando en el aire un hasta pronto.

No ahí nada mas difícil para mi que entrar al perfil de alguna persona y saber que ya no esta.  Que su perfil ya no contaran con sus letras o publicaciones, que lo “hecho, hecho esta”  ni una letra, ni una coma le será borrada de estos espacios.  Luego de esto, un solo pensamiento llego a mi cabeza "Cuando uno se muere lo único que le queda es el Facebook" .


Mientras meditaba en ello iba observando y leyendo los mensajes en el muro de Gustavo algunos de ellos decían: “Era un hombre tan lleno de Dios” “Gracias por tus consejos, tu amor y tu entrega” “gracias por permitirme conocer  a Dios” “Gus ahora estas adorando al Dios al que tanto amaste y proclamaste” Fue inevitable no conmoverse ante tales palabras.  Alguna parte de mi sabia que Gustavo no solo dejaba su cuenta en “facebook”  si no que su vida, sus obras, su voz y sus canciones habían  trascendido la vida de cada una de las personas que allí le escribían.  Que no hacia falta que escribieran en el “muro”de su cuenta personal,  cuando Gustavo y la obra que Dios había hecho a través de su ministerio  se habían quedado en el muro de sus corazones para siempre.

Muchas preguntas me abarrotaron en una  especie de torbellino mental: ¿Cuando nuestra vida acabe que vamos a dejar? ¿Qué es lo único que nos queda? Pero una respuesta resonó en los profundo de mi corazón: Nada, solo Dios queda es el único que permanece por siempre y para siempre.

En realidad lo único que había hecho Gustavo era dejarse llenar y usar por Dios y eso era suficiente para que su vida hubiese valido la pena. No se llevo ni lujos, fama, poder o dinero, se llevaba consigo la satisfacción de a ver heredado a otros el tesoro más grande: Dios.  Hoy Gustavo esta descansando en los brazos del Señor que tanto le esperaba, sin embargo sus manos, su voz y su corazón se convirtieron en las manos y el corazón de Dios  que hoy se acerca a nuestra existencia  a preguntarnos y a preguntarte ¿En que estamos invirtiendo nuestra vida? Pregunta que logra quebrantarme cuando se que solo soy un manojo de polvo que llega y se va...Y que al final de mis días en la soledad de la muerte lo único que me queda es: CRISTO.