martes, 17 de septiembre de 2013

FE

   
                                

Tengo miedo, sabes que es así. Que siempre he sido muy cobarde ante tus propuestas que aunque tentadoras siempre son radicales, que obligan a dejarlo todo, ha abandonarlo todo. Tengo miedo, y no me avergüenzo cuando lo digo, porque se que me conoces y me sondeas por completo y aun cuando quisiera lanzarme a tus brazos en total abandono,tengo miedo. Entonces ¿Donde esta mi fe? ¿Donde se encuentra la confianza que profeso? Que sale con tanta facilidad de mi boca, pero que niega rotundamente mi corazón. A lo mejor no estoy lejos de aquellos que estando contigo no te reconocieron, que aun necesitaban tocar tus llagas para creerte y no sabes el dolor que causa el saberte tan cerca y al mismo tiempo tan lejos, el saber que se te ama con tanta fuerza, y el saber que se duda, que se falla, que tal amor solo es un remedo, porque si te amara como mi corazón dice que lo hace seria menos cobarde, me lanzaría sin dudarlo aun cuando todo pareciere estar en mi contra.

Estoy aquí! Y no se como carajos llegue aquí. Pero no por mis méritos o por que mi fe sea de gran tamaño, sino por que has sido bueno. Porque  aun conociendo mi condición me has amado profundamente, sin condiciones o restricciones;  porque tu mi Dios has puesto la fe que me hace falta para creer, para caminar aun cuando  quisiera abandonarlo todo sigues ahí, constante y fiel ante mi humanidad frágil, que desespera, que tiene miedo, que siempre tiene miedo, por ello Señor hoy te pido que en medio de mi ceguera, de mis caminos sin salida, de mis mas oscuras noches aumenta mi fe.

sábado, 6 de julio de 2013

A los 20..



Han sido unos meses difíciles temí no regresar a este lugar que a sido testigo de confesiones profundas, de sueños, de amores, de letras que poco a poco se han ganado un lugar irreemplazable en mi vida, como todo aquello que llega a nuestra existencia para instalarse y que al no estar se extraña, se anhela, se busca, se ata a la vida misma. Es imposible  tratar retroceder algunos kilómetros cuando sabes con plena certeza que todo a tenido su tiempo, y que como todo en esta vida algunas  cosas caducan, mientras que otras por su parte permanecen o renacen entre el polvo, entre las cenizas como el ave fénix.

A lo mejor, es que a mi edad siento que e vivido mucho, que e tenido que nacer y morir muchas veces, ascender y descender la montaña de la vida con mas frecuencia de lo normal, así que llegas aprender algunas lecciones valiosas. Entre ellas que renunciar y dejar ir también hace parte del amor, que el amor de verdad duele, que es un conquista diaria y que el secreto del mismo esta en morir a nuestro ser para donarnos al otro,  que se puede disfrutar y compartir con el otro los silencios que en ocasiones dicen mas que mil palabras, que muchas palabras no dicen nada y que una acción lo cambia todo, que todo puede ser mucho, que a  veces basta con lo poco para ser felices, que ser feliz no es un acto magia es una decisión,  que las decisiones son semejantes a teoría del efecto mariposa , alguna mínima acción o decisión  puede generar el caos si esta no se toma con precaución, que las precauciones nos salvan del riesgo, pero que el riesgo se vale cuando es por una causa justa y sincera, que la sinceridad y la comunicación es la base de toda buena amistad,  que la amistad debe cultivarse todos los días,  que todos los días son una buena oportunidad para decir te quiero, que un te quiero no es suficiente cuando se ama, y que si se ama se entrega todo hasta la vida, que la vida solo se goza una vez, que lo gozado debe a ver sido sufrido, y lo sufrido nos ayuda  a madurar, que madurar no es cuestión de años es de golpes aprendidos, que aprender no te hace menos que el que sabe,  que el que sabe deber ser toda la vida un buen aprendiz,  que el aprendiz debe esforzarse si algún día quiere ser maestro, que ser maestro es una vocación, que la vocación genera dudas, que la dudas   siempre traen respuestas,  que las respuestas las trae el tiempo, que el tiempo es una medida, que las medidas no nos definen, que definirse lleva años, que los años pasan con afán, que el afán nos quita la paz,  que la paz se consigue reconciliándose consigo mismo y con los otros, que los otros son mi prójimo, y que mi prójimo es Dios y  que Dios lo es todo…Creo que a los 20 años se llega aprender algunas cosas importantes.
 

sábado, 8 de junio de 2013

LO UNICO QUE QUEDA




Hace unos días la música Católica se vestía de luto por el fallecimiento de Gustavo;un joven cantante quien entrego toda su vida y su talento para que Cristo fuese conocido.  Algunas publicaciones en “Facebook”me permitieron dar con el perfil y la cuenta principal de este hermano que hoy se encuentra en la presencia de Dios. Como era de esperarse su “muro” estaba lleno de mensajes cargados de nostalgia, tristeza, de amistad,  de agradecimiento, de promesas y canciones que se quedaron sin cumplir y sin escribir.  Después de las muchas suplicas y oraciones de sus amigos y familiares Gustavo se había marchado de esta tierra, dejando en el aire un hasta pronto.

No ahí nada mas difícil para mi que entrar al perfil de alguna persona y saber que ya no esta.  Que su perfil ya no contaran con sus letras o publicaciones, que lo “hecho, hecho esta”  ni una letra, ni una coma le será borrada de estos espacios.  Luego de esto, un solo pensamiento llego a mi cabeza "Cuando uno se muere lo único que le queda es el Facebook" .


Mientras meditaba en ello iba observando y leyendo los mensajes en el muro de Gustavo algunos de ellos decían: “Era un hombre tan lleno de Dios” “Gracias por tus consejos, tu amor y tu entrega” “gracias por permitirme conocer  a Dios” “Gus ahora estas adorando al Dios al que tanto amaste y proclamaste” Fue inevitable no conmoverse ante tales palabras.  Alguna parte de mi sabia que Gustavo no solo dejaba su cuenta en “facebook”  si no que su vida, sus obras, su voz y sus canciones habían  trascendido la vida de cada una de las personas que allí le escribían.  Que no hacia falta que escribieran en el “muro”de su cuenta personal,  cuando Gustavo y la obra que Dios había hecho a través de su ministerio  se habían quedado en el muro de sus corazones para siempre.

Muchas preguntas me abarrotaron en una  especie de torbellino mental: ¿Cuando nuestra vida acabe que vamos a dejar? ¿Qué es lo único que nos queda? Pero una respuesta resonó en los profundo de mi corazón: Nada, solo Dios queda es el único que permanece por siempre y para siempre.

En realidad lo único que había hecho Gustavo era dejarse llenar y usar por Dios y eso era suficiente para que su vida hubiese valido la pena. No se llevo ni lujos, fama, poder o dinero, se llevaba consigo la satisfacción de a ver heredado a otros el tesoro más grande: Dios.  Hoy Gustavo esta descansando en los brazos del Señor que tanto le esperaba, sin embargo sus manos, su voz y su corazón se convirtieron en las manos y el corazón de Dios  que hoy se acerca a nuestra existencia  a preguntarnos y a preguntarte ¿En que estamos invirtiendo nuestra vida? Pregunta que logra quebrantarme cuando se que solo soy un manojo de polvo que llega y se va...Y que al final de mis días en la soledad de la muerte lo único que me queda es: CRISTO. 

miércoles, 17 de abril de 2013

Se me acaban las certezas








Ahora que te veo, se me acaban las certezas quererte o no quererte no es cuestion de veracidad o plena certeza, porque confieso a veces odiarte y olviadarte, pero en el odio tambien te quiero y en el olvido te encuentro, porque seas o no seas simplemente eres y eso suficiente para colmar mi existencia...






viernes, 15 de marzo de 2013

DEPENDENCIA DE CRISTO





En la entrada interior, manifestaba mi frustración por no poder escribir tan seguido como el corazón y el pensamiento así lo quisieran. Pero durante todo este tiempo he comprendido que cuando colocas los dones al servicio de Dios es el quien los usa y quien sabe cual es el tiempo adecuado para colocarlos en marcha. No son pocas las veces en que he estado frente a la pantalla del computador intentando escribir si quiera unos cuantos párrafos, pero en definitiva después de pensarlo por algunas horas jamás resulta nada, he llegado a pensar que escribir ya no es lo mío, que ya no sirvo para esto. Sin embargo en el interior se que no es así, que Dios tiene un mensaje, y que a su momento lo dictara a mi corazón, que solo debo estar dispuesta a la escucha, que mi labor mientras tanto debe limitarse a la oración.

Escuchar, buscar, encontrar y depender, son las palabras exactas para definir lo que Dios hace en nuestras vidas. El escucharlo, implica descansar nuestros pensamientos en El, hacer del silencio la más efectiva oración, de tal manera que el espíritu pueda conectarse con aquellas cosas que los ojos no ven, ni los oídos escuchan.  Como el dolor, el sufrimiento, la esperanza, la alegría, la necesidad, la sed  de Cristo  y la  de nuestros hermanos. De tal forma, que  este trasegar  y subir a la montaña se vaya tornando más difícil cada día, hasta el punto de sentirnos perdidos, lejos de lo que realmente buscamos, porque aun cuando le anhelamos con todo nuestro ser, aquella humanidad  se espina con la bondad y la gracia que Cristo nos ha manifestado. Pero en definitiva, es en el perdernos donde Cristo reafirma los caminos, donde nos recuerda que en El habita toda nuestra esperanza, que lejos de El nada podemos hacer….

Entonces, nos transformamos en seres dependientes, de su providencia, de su amor, del eterno dialogo, ya lo decía la Madre Teresa de Calcuta: “Yo guardo silencio y el habla, yo hablo y el me escucha” Convirtiéndolo en el ETERNO PRESENTE, aquel que jamás se ausenta, que esta ahí, que nos encuentra y sale a nuestro encuentro, para acogernos, para hacer parte de nuestra humanidad, de nuestra pequeñez.  Es el Dios que se engrandece en los humildes, aquellos que se vacían de si mismos, que dependen total y complatemente de Dios.  Es allí donde Cristo toma forma, donde todos los egoísmos y miedos humanos son reemplazados por el AMOR INCONDICIONAL DE CRISTO.





Hace unos días mientras caminaba con mis amigas a casa, una de ellas tomo la iniciativa de entrar al oratorio. Lo cual alegro mi corazón, ya que al conocerlas sus corazones eran reacios a Dios, al entrar pude ver en sus rostros la devoción, la confianza y el amor que allí manifestaban. Cada uno de ellas se postro de rodillas y con una amor infinito le hablaban a su Dios que era también mi Dios y del que ahora eran participes, como sus hijas amadas. No puedo describir con palabras la sensación de felicidad y agradecimiento que invadió a mi  alma. Al verlas ahí arrodilladas no podía ver otra cosa que el amor VIVO de Cristo manifestado a sus vidas…Allí estaba El conmigo y con ellas.

¡Gracias! Unas gracias infinitas inundaron todo mi ser. Por que siervos inútiles somos, por que nada podemos hacer, decir o escribir que fuera realmente importante o valioso si no fuera por El y solo por El…

Depender de Cristo, hace que las acciones mas pequeñas tomen un significado incalculable, que nada es pequeño delante de los ojos de Dios cuando se hace con mucho amor, esas era las palabras de la Madre Teresa de Calcuta. Pero para depender es necesario vaciarnos de nuestras propias fuerzas humanas. Al estar ahí contemplando la escena de mis más amadas amigas recordé aquella frase que dice: “Yo solamente soy un lápiz, es Dios  quien  escribe”  Es Cristo, el protagonista de todo, nosotros no somos mas que eso, mas que nada, es el quien se lleva todos los créditos,  es el mismo Cristo quien toma lugar en nuestra humanidad para mostrarnos su amor. Recordándonos que no somos mas, que unas sencillas y humildes vasijas de barro en sus manos.




martes, 12 de marzo de 2013

DESCONECTADOS




Quisiera que esta entrada tuviera motivos mas especiales, pero en realidad después de dos semanas de ausencia  simplemente extraño este lugar. Entre  las multitudes, las calles, el tráfico, el estrés, el estudio, las dificultades y el trabajo llegas a olvidarte de este espacio. A tal punto, que alguna parte de ti cree que  ya no ahí nada más que decir, que las palabras se las trago el pavimento, que los pensamientos vienen y van entre las miradas de las personas, que los silencios y el dolor se tragan entero, sin siquiera saborearlos, sin palpar la vida, sin sentirte vivo…

Han sido semanas difíciles. Me atrevería decir sorpresivas he inesperadas, encontrar a Dios entre las multitudes y los afanes cada día se hace mas complicado he intentas aferrarte de cualquier manera a su presencia, de hallarlo en el hermano, en el amigo, en las cosas que cotidianamente nos rodean, pero a veces solo a veces ni me percato de su presencia, entonces llego a olvidarme de los verdaderos motivos de mi existencia,  del verdadero sentido de estar aquí; entre una taza de café y una lectura rápida del evangelio, corro rápidamente a  los brazos rapaces del afán y de una sociedad que recuerda todo menos a Dios.  Amnesia progresiva del corazón, esa es la enfermedad mas común de quienes nos olvidamos de escuchar, ver y  sentir a Dios.

Hace unos días, mientras organizaba alguna información, entre el ajetreo y la presión lamente profundamente  no tener conexión Internet o por lo menos no poder acceder a ella en ese momento, entonces dije: ¡Quisiera tener Internet en todas partes, seria todo más fácil! Sin embargo una humilde y silenciosa voz  retumbo en lo más hondo del corazón diciendo: ¡Ya quisiera que me buscaran como buscan el Internet o se conectaran conmigo que si estoy en todas partes! Eso fue una bomba de tiempo, que se escucho y retumbo con gran fuerza en el alma, como si se me hubiese olvidado  lo más importante, como si lo fundamental y lo esencial hubiese pasado aun segundo plano: Dios.

Pasamos tanto tiempo navegando en Internet, realizamos tantas actividades en el día, conectados con todo el mundo, pero desconectados de Dios y si no es totalmente, quizás  parcialmente o con una señal muy débil; ocupando nuestras palabras, dolores, alegrías en actualizaciones de estado que no pasan de un “me gusta” lejos de las verdaderas respuestas que puedan llenar las baterías del corazón.

¿Cuánto tiempo gastamos en nuestras actividades? Media hora, una hora, dos horas ¿Cuánto tiempo navegamos en Internet? Cuando solo bastarían quince minutos o diez  para que tu estado con Dios pasara de “desconectado” a “conectado” y recibir todas las repuestas, la gracia, la vida y el consuelo de quien siempre ha estado ahí.

¡No corras! ¡Detente! Solo por un momento, por un minuto. Dios quiere escucharte, pero también quiere hablarte. 

jueves, 14 de febrero de 2013

VOLVER A LO ESENCIAL.





Caminar con Dios jamás ha sido sencillo,  es un camino que conoce la muerte en todas sus dimensiones. Sin embargo la muerte que es un tabú para muchas personas  de tristeza, dolor, desesperanza, misterio y ausencia, se transforma para el cristiano en un camino de vida. Estar cerca de la muerte nos remite a la verdadera realidad Cristiana, no hablando en términos netamente físicos ya que innumerables personas nacen y mueren sin percatarse de la vida misma. De esto modo, el Cristiano tiene una tarea diferente, lo que significa morir a si mismo y volver a nacer. Es decir que cada ser humano debe experimentar tres nacimientos, el primero hace referencia al nacimiento natural, el segundo al espiritual y el tercero a la vida eterna…

Es común que al llevarse a cabo las exequias de algún familiar o amigo cercano el corazón de cada uno de los dolientes se llene de desconsuelo, nadie dijo que perder a la persona amada fuera fácil, por el contrario es un túnel doloroso. Pero al mirar a la muerte desde una visión esperanzadora, desde la mirada de Dios,  es transformada en un “hasta luego” y debería llenarnos el corazón de alegría ya que es la misma muerte la que nos permite estar en presencia total de Dios; despojándonos  de todos los miedos humanos, ansiedades, tristezas. El saber que la “Muerte es ganancia” como lo dice el apóstol Pablo es una  alegría para  todo varadero Cristiano, que al a ver terminado su tarea terrenal  pueda salir al encuentro con Cristo en las moradas celestiales. Es en si, la muerte solo la puerta para la vida eterna. Desde aquí, es usual encontrar personas que a raíz del fallecimiento de algún familiar  su vida haya cambiado por completo. Cuanto más no hará Cristo en nuestras vidas, cuanto mas no hará su muerte en nuestro corazón, que al aceptarlo y sufrirlo todo por amor, no podemos hacer otra cosa que responder a ese mismo amor con la vida misma. Es decir, ser crucificados juntamente con El y con ello participar de su muerte y resurrección (Romanos 6:5-11).








Iniciamos el tiempo de cuaresma, como su nombre hace referencia son 40 días de ayuno y peregrinación en el desierto. La iglesia se dispone a caminar y a escuchar la voz de Dios, que mas allá de no comer carne o pollo como algunos tienen por tradición consiste en hacer un proceso de conversión real que inicia con la imposición de la ceniza, símbolo de la muerte del viejo hombre y nos abre paso a terminar el camino transformador con la bendición del agua y el fuego, es decir que algo en nuestro ser ha muerto para darle paso a la vida real…es decir a Cristo.

Con esto no quiero atentar contra las tradiciones, pero en muchas ocasiones el comer o no comer carne no nos hace mejores o peores cristianos si no morimos realmente a nuestra carne es decir a nuestra naturaleza humana. Es necesario que como hombres profundicemos nuestra fe, nuestro ser Cristianos alejándonos de la superficialidad y adentrándonos en el desierto de nuestra vida, escuchando y disponiendo el corazón…Ya que el camino es individual.

La invitación de la CUARESMA es  clara, necesitamos voltear  nuestro rostro  y nuestras vidas hacia Dios, necesitamos volver a lo esencial a la parte mas clara y mas autentica de nuestro ser,  quitando todas nuestras caretas y mascara solo desde allí se podrá iniciar una conversión autentica no solo por el tiempo de cuaresma sino para toda nuestra vida…