Hace cuanto tiempo estas aquí que a un no te conozco, hace cuanto tiempo me conoces; cuando fue que mi nada se disolvió en ti para querer ser todo…Para poder encontrarme con lo fugaz de mi existencia para poder hallarme y descubrir que entre tu yo hay un abismo por lo eterno de ti y lo humano de mi ser que me aleja de lo dulce de tu amor y lo egoísta del mío… ¿Cuándo fue? ¿Cómo llegamos a este lugar?
Si pudiera responder con certeza estas preguntas quizás no estaría aquí lo mas seguro es que hubiese desertado en el camino que las fuerzas se me hubieran agotado, que la razón me hubiese jugado una mala pasada que el corazón se despojara en las manos del dolor de lo escalofriante de su ser…Pero no….No ha sido así sigues ahí como una esperanza o como luz nose que eres…Pero estas ahí…En los gritos mas desesperanzadores de mi alma, en el cielo de asfalto, en cada lagrima de mis días tristes de mis sueños rotos de mis frustraciones mas profundas de este amor mentiroso que pretende engañarte.
¿Cuándo fue? Hoy me pregunto unas ves mas y aun sigues ahí como el sueño mas claro, como la única certeza como lo único que mi mente no ha logrado comprender por lo insondable de su presencia por lo incapaz de mis pensamientos ante los tuyos como la medicina a mis días enfermos y cansados…Dios estas ahí….Como negar tu lugar aquí, has estado siempre lo entiendes todo mientras que yo no entiendo nada de lo que hagas sientas o piensas.
Me siento impotente al no comprender lo insondables de tus pensamientos al tu estar siempre en mis luchas y no poder estar en la tuyas en tu eterno estar conmigo y en mi titilante y débil estar…Sabes que desearía estar siempre; lo sabes bien, que se me consume el alma cuando me siento distante de ti y mas cerca de lo que no es nada sin tu presencia. Me haces falta en esta vida en este viaje sin retorno en este largo camino donde la muerte es la única que espera en el paradero…Dios no quiero llegar allí sin ti, no quiero continuar el otro camino sin saber que también estarás ahí para acogerme…Sin ti nada de esto valdría la pena...sin ti no tendría sentido llegar a la cima…
Sabes que estoy cansada que en ocasiones me cuesta respirar mi propio aire y que eres tu quien me da el aire para continuar, que eres tu quien pone lo que me hace falta todos días para seguir, en ocasiones miro atrás no para retroceder sino para preguntarme ¿Cuándo fue? Que todo esto empezó ¿Cuándo fue? Que empecé a caminar ¿Cuánto he caminado? Y ¿Cuánto me hace falta? Y para mi sorpresa fue desde el mismo día en que dije “aquí estoy”.

Dios “aquí estoy” de nuevo otra ves como hace ya ocho años cuando te conocí, cuando comprendí que tu habías caminado siempre conmigo pero que ahora era tiempo de conocerte…Sigo Dios quiero seguir…No se que pase, no se adonde habremos de llegar pero quiero continuar con la certeza de quien me espera en la cima…
Eres tú.



